El mes de marzo de 2025 cerró con varias noticias que ocasionaron conmoción en el mundo. No obstante, un suceso robó la atención de propios y extraños. Mientras en Myanmar se padecen las consecuencias de un desastre desencadenado por un sismo, en internet miles de personas disfrutaron de la nueva utilidad de la inteligencia artificial ChatGPT que permite adaptar una imagen al estilo de ilustración de diversos artistas y estudios.
Aunque es posible generar ilustraciones con estilos tan variados que van desde Los Simpson hasta South Park, destacaron por mucho las imágenes basadas en la inconfundible apariencia de Estudio Ghibli. Esta situación produjo una serie de consecuencias que se han repetido en anteriores tendencias donde ha estado involucrada una de las herramientas emblema de la Cuarta Revolución Industrial. Por ello, enlistamos cuatro lecciones que nos deja este suceso.
Prestigio de marca. Muchas personas se han maravillado con las historias que cuenta el estudio creado por Isao Takahata y Hayao Miyazaki. Esto ha permitido a Estudio Ghibli crear a su alrededor una marca bastante reconocida y querida por el público de casi todas las latitudes. Por tanto, no extraña que habiendo tantas posibilidades de adaptación de fotografía con ayuda de la inteligencia artificial se haya preferido la estética del estudio en cuestión ya que se busca, entre otras cosas, unir los valores y emociones de la imagen original con las que ofrece la casa de animación.
Preocupación ecológica. Al poco tiempo de que el internet se vio inundado de imágenes adaptadas surgió un debate sobre las consecuencias ambientales de la herramienta estrenada a fin del mes pasado. Por mucho destacó el consumo de agua para enfriar el hardware. Cabe señalar que otras funciones y recursos basados en línea también hacen un consumo de elementos como carbón, petróleo y minerales. Las marcas deben seguir prestando atención a la genuina preocupación en la materia de parte de sus consumidores.
Derechos de autor. No es la primera vez que surgen inquietudes en este tópico. Ya fuera con la generación de mapas o voces artificiales basadas en productos hechos por personas de carne y hueso, se encienden alarmas sobre la falta de regulación legal en la materia. No es un tema menor. Se abren líneas de acción que van desde el costo y acceso a las entradas que permiten entrenar a las redes neuronales y el desplazamiento de trabajadores creativos en la industria del entretenimiento.
Uso neutral. Otra discusión que se abrió tiene que ver con la responsabilidad que tienen tantos los promotores de la inteligencia artificial y sus usuarios. En el pasado se ha conseguido una distinción más o menos clara en variados temas. Por ejemplo, un cuchillo puede ser comprado por cualquier persona, pero el uso que se haga de éste depende de su propietario. Con esta tendencia hemos sido testigos de políticos que han usado el prestigio de las obras de Miyazaki a su favor con variados resultados.
Tenemos la fortuna de vivir estos tiempos donde podemos presenciar una transformación de gran calado en la manera en que podemos delegar procesos reiterativos. En una revisión preliminar pudimos creer que esto daría pie a que las personas tengan más tiempo libre para permitirse realizar otras funciones de mayor valor agregado. En cambio, estamos viendo que algunos trabajos deberán ajustarse a esta innovación para hacer de alternativas como ChatGPT parte de sus herramientas y no como un completo enemigo.
La Investigación de Mercados no es ajena a los efectos de esta transformación. En Acertiva estamos al tanto de estos cambios y buscamos aplicarlos en de nuestra operación dentro de un marco ético y eficaz. Si tienes un requerimiento de conocimiento de consumidores y marcas en LATAM ponte en contacto con nosotros. Te responderemos con la manera en que juntos haremos realidad tu próxima historia de éxito.

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